Seleccionar página

Seat apuesta por sus vehículos a gas natural comprimido (GNC). Estos vehículos son una opción mucho más ecológica y rentable, y son igual de seguros como podrían ser los coches de gasolina o diesel.

¿Pero cómo funcionan realmente los vehículos GNC?

Los llamados vehículos GNC, bifuel de gas natural, son capaces de funcionar con gasolina y gas natural comprimido, alternativamente. Por eso, los automóviles GNC están equipados con un motor de combustión interna de última generación que funciona indistintamente con gas natural comprimido o gasolina.

El repostaje es el mismo que en un coche de gasolina o diesel. La boca de llenado está ubicada en el mismo sitio, y el tiempo de repostaje es prácticamente el mismo. Como el repostaje se hace con gas natural, no huele ni gotea. Para este repostaje, los coches GNC cuentan con un un doble cuello de llenado tras la puerta de combustible. Es imposible equivocarse de boquilla, ya que el conector del depósito de gas natural es mucho más pequeño y diferente que el de gasolina.

Bajo el suelo del maletero, encontramos dos depósitos sellados de acero de alta resistencia. Un conjunto de válvulas de seguridad impiden que el gas se libere; las válvulas únicamente se abren cuando la ignición está encendida. Todos los componentes han sido probados para soportar condiciones extremas: los tanques, por ejemplo, resisten una presión máxima de 200 bares, pero están fabricados para ser capaces de soportar el doble. De la misma forma, están diseñados para resistir impactos fuertes y altas temperaturas, de manera que la seguridad esté siempre garantizada.

Un regulador de presión de dos etapas situado en el compartimento del motor reduce la presión y garantiza un suministro óptimo de gas, y el módulo de control del motor supervisa este regulador electrónico en todo momento.

Seguridad garantizada

Los vehículos GNC de Seat se someten a estrictas pruebas, tanto de golpes, todo tipo de choques y temperaturas extremas, para asegurar su perfecto funcionamiento y mantener unos estándares de calidad tan exigentes como necesarios. En un caso extremo como podría ser de incendio, el gas se liberaría de forma controlada para evitar una explosión. No obstante, se requiere de un mantenimiento de seguridad: los componentes se revisan cada cuatro años para asegurar que se encuentran en perfecto estado.

Conducción

La pregunta de oro: ¿hay diferencias en la conducción? El vehículo alterna gas natural y gasolina, y la única manera que el conductor tiene de saber con qué está funcionando en cada momento es con el indicador de combustible en uso. Por lo demás, al conducción es completamente normal.

La polémica está sembrada en lo que respecta a diesel, dieselgate, energías alternativas y contaminación. La industria está en el punto de mira y con necesidad de reinventarse constantemente. Seat nos propone esta alternativa interesante y recomendable como respuesta a estos retos que el mercado nos presenta. Lo cierto es que aun existen pocos puntos de distribución de gas extensa en España, pero la apuesta de Seat nos parece una tecnología interesante y de largo recorrido.