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España atraviesa su primera ola de calor, una de las más intensas y extensas de los últimos años. Pero hay que ir a trabajar, en muchos casos en coche, o bien conducir para ir a la playa. Conducir con calor puede convertirse en un duro reto, pero hay soluciones para mitigar sus efectos.

Conducir con altas temperaturas

En primer lugar, lo ideal es que evites aparcar en un lugar en el que el sol dé de pleno. Con altas temperaturas cercanas a los 40 grados, con el coche aparcado a pleno sol las temperaturas dentro del habitáculo pueden superar los 50 grados.

La mejor solución, si está al alcance de tu bolsillo, es alquilar una plaza de parking en cochera o subterráneo. Si no puedes permitírtelo, estudia en qué momentos del día da la sombra en la calle en la que sueles aparcar y deja el coche en el lado idóneo.

También te recomendamos utilizar un parasol tanto en el parabrisas delantero como en la ventana trasera. Si los cristales no están tintados, coloca filtros en las ventanas con chupones que eviten la exposición a las altas temperaturas.

Revisar el aire acondicionado para conducir con calor

Si aún no lo has hecho, estás a tiempo de revisar el aire acondicionado de tu coche en un taller. Todo gasto es poco en este sentido, porque cuando el termómetro sube a los niveles que está haciéndolo en España muchos aires son incapaces de funcionar y lo más que echan es un aire templado y viciado.

Debes cambiar y revisar los filtros anti polen y el propio filtro del aire cada cierto tiempo para evitar que, ahora que es más necesario que nunca, te deje tirado. Porque tener que ir a currar sin aire a media tarde, o irte de vacaciones sin poder refrigerar el coche, puede convertirse en una tortura.

Además, una vez te montes en el coche, enciende el aire acondicionado, abre las ventanillas e incluso las puertas y deja que durante cinco minutos el aire vaya enfriando el coche antes de iniciar tu viaje.

No olvides llevar agua fresquita contigo, sobre todo si vas a hacer un viaje largo. La deshidratación es un enemigo de la conducción segura. Si has olvidado la botella, para en una estación de servicio y compra una. Junto al aire, el parasol y los trucos para aparcar, es un buen aliado para que llegues a tu destino sin acabar sudado y para evitar cualquier distracción.

Por otro lado, evita las mangas largas, viste con ropa cómoda y fresca, como camisetas y pantalones cortos, aunque vayas a trabajar. Siempre puedes llevar en el maletero una muda de una ropa más apropiada y cambiarte antes de entrar al trabajo. La salud es lo primero.