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El patinete eléctrico ha llegado, siguiendo una tendencia ya consolidada en otros lugares de Europa y capitales estadounidenses (como, por ejemplo, San Francisco), a nuestras ciudades con fuerza.

Se trata de un medio de transporte vinculado a los nuevos modelos de vida, de ritmos rápidos y necesidades cambiantes. Un medio muy relacionado con los nuevas formas de transporte multimodal, como las de algunas empresas de reparto. Asociado, incluso, a algunos proyectos de economía colaborativa similares a Cabify o Uber o al alquiler de medios de transporte municipales (como los proyectos de préstamo de bicicletas eléctricas).

A continuación, te contamos lo que debes saber acerca de la irrupción de los patinetes eléctricos en nuestras calles.

La versátil movilidad de este medio de transporte

En primer lugar, has de tener en cuenta que la creciente presencia de los patinetes eléctricos en nuestras ciudades ha supuesto bastantes dudas a conductores, peatones y a agentes de tráfico. Y es que, en la mayoría de los casos, su circulación se ha producido en medio de un vacío legal evidente, lo que también ha provocado discrepancias.

Estos vehículos de movilidad personal (en todas sus versiones, que no son pocas: segways, hoovers…) han protagonizado una reciente instrucción de la Dirección General de Tráfico, que no los ha catalogado como vehículos a motor ni ha considerado a sus usuarios viandantes. Tampoco ha impuesto la necesidad de conseguir una licencia para llevarlos ni la obligación de suscribir un seguro obligatorio, aunque puede resultar muy conveniente la contratación voluntaria de uno de ellos. Lógicamente, si eres usuario del patinete eléctrico, debes respetar las mismas señales y prioridades que afectan a peatones y conductores.

A grandes rasgos, la regulación de los patinetes eléctricos ha quedado en manos de las ciudades, que, para garantizar la seguridad de todos los usuarios de sus vías, deberán emitir normativas relativas a su circulación. Es el caso de la ordenanza del Ayuntamiento de Valencia.

Las ciudades empiezan a poner sus reglas

Valencia ha sido una de las primeras ciudades de nuestro país en aclarar las condiciones de circulación de los patinetes eléctricos.

A continuación, te mostramos las normas de uso más importantes que, si no quieres ser multado, debes retener:

– Circulación por el carril bici, dado que se considera que las aceras son para los peatones.

– Velocidad máxima permitida de 15 km/h.

– En acompañamiento de un niño, que también esté utilizando este tipo de patinete, sí que podrás ir con él por la calzada siempre que esta tenga más de 3 metros.

– Podrás emplearlo también en espacios reservados para ello, como algunos parques.

En caso de incumplimiento se imponen multas de entre 90 y 500 euros en infracciones que van desde las leves a las graves y muy graves.

En definitiva, el patinete eléctrico ha llegado para quedarse y te conviene saber, en este aspecto, a qué atenerte.