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Hoy en día es muy importante tener los neumáticos en buen estado para poder circular de la mejor forma y así evitarnos sustos innecesarios. Por ello, en estas líneas dejaremos algunos consejos de la propia Dirección General de Tráfico (DGT) con los que asegurar la salud de nuestras gomas.

Consejos para tener unos neumáticos en perfecto estado

El buen mantenimiento de los neumáticos es clave, de ahí que descuidar este aspecto pueda tornarse en una desgracia por un reventón, una frenada más larga de lo previsto o una pérdida de tracción en las curvas. Por ello, es importante tener en cuenta estos consejos para que nuestras gomas estén en buen estado durante más tiempo.

Vigilar la presión. La DGT nos recomienda que revisemos la presión de los neumáticos cada 15 días, así como también es necesario que tengamos una rueda de repuesto para poder cambiar en caso de una avería, especialmente si vamos a realizar un viaje largo por carretera.

Revisar el desgaste de las gomas. Otro aspecto fundamental es vigilar que la profundidad del dibujo sea la adecuada, recordando que el mínimo legal es de 1.6 mm. Además, también habría que comprobar que el desgaste de las ruedas está siendo uniforme y que no hay zonas que tienen un desgaste más pronunciado. Si ocurre algo así puede deberse a una presión incorrecta de las gomas o una mala alineación de las gomas, e incluso que la suspensión puede estar en mal estado.

Límites de carga y velocidad. Para no forzar la rueda es importante saber el código de velocidad de nuestro neumático y que el mismo pueda soportar correctamente la carga que llevamos en ese momento.

Mismos neumáticos para el mismo eje. No es aconsejable montar gomas distintas en el mismo eje, pues esta acción puede llevar a un mal comportamiento del coche y que el desgaste sea prematuro y desigual por cada rueda.

Vigilar la llanta. Es importante observar las gomas con regularidad, pero también es importante que veamos que la llanta está en buen estado, sobre todo si hemos notado un golpe fuerte. De hecho, una llanta en mal estado puede ser tan peligrosa como un neumático en un estado defectuoso.

Revisa tus gomas si has dado un golpe. Un golpe puede dañar la llanta, pero también un neumático. Por lo cual, si has tocado con algún bordillo o has recibido un golpe, también deberás mirar que no se ha producido una rotura del flanco del neumático o un roce profundo, pues esto también puede dar lugar a un posible reventón.

Frecuencia de cambio. Lo ideal es que hagamos el cambio de ruedas cada cinco años, siempre que no se desgasten antes.

En definitiva, siguiendo estos consejos tendrás unos neumáticos en perfecto estado y la conducción será óptima y segura