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La espera ha sido larga, pero después de tres décadas, la firma alemana Volkswagen regresa a la conocida subida a Pikes Peak, una de las carreras más famosas y exigentes del mundo.

La Pikes Peak International Hill Climb viene celebrándose desde 1916, en un exigente circuito de 20 kilómetros que se ubica en las Montañas Rocosas y que termina en una meta a 4300 metros sobre el nivel del mar, con un desnivel cercano a los mil cuatrocientos metros. La marca alemana no ha vuelto a participar desde que lo hiciera allá por 1987.

Hace ya 30 años que Volkswagen participó en la prueba con un Golf II Bimotor que estuvo realizando los mejores registros en la carrera y que se quedó a solo tres curvas de llegar a meta, apenas unos cuatrocientos metros.

Un nuevo Volkswagen

El marco es incomparable para llevar a cabo el reto que se ha propuesto Volkswagen, que no es otro que participar en Pikes Peak con un coche de carreras que sea cien por cien eléctrico y batir el récord en la categoría de coches impulsados por medios eléctricos. Para ello, el 24 de junio del año próximo, su prototipo de tracción a las 4 ruedas estará listo.

El récord actual a batir está en 8:58 minutos, tiempo que marcó en la prueba del 2016 el piloto estadounidense Rhys Millen, y que la marca alemana espera superar con su nuevo prototipo eléctrico.

Esta prueba es un paso más en el objetivo que se ha marcado la marca alemana para los próximos años, que no es otro que alcanzar el liderato del segmento de los coches eléctricos, presentando para el año 2025 hasta 23 modelos diferentes totalmente eléctricos.

La sede de la marca en Wolfsburgo ha sido la elegida para desarrollar el coche. Volkswagen Motorsport, el departamento de Desarrollo Técnico de Wolfsburgo es el encargado de desarrollar este prototipo y el equipo destinado a ello está altamente preparado y motivado, según afirmó el director de Volkswagen Motorsport, Sven Smeets.

El nuevo coche de carreras que está desarrollando la marca alemana Volkswagen es totalmente eléctrico y estará equipado con un sistema de propulsión y baterías en las que se han volcado los últimos avances en tecnología. Está más que claro que la apuesta de futuro de los alemanes es el mercado del coche eléctrico.

Es evidente que para Volkswagen es algo más que una simple carrera. Esta ascensión, conocida popularmente como el “ascenso a las nubes”, servirá para probar de forma muy exigente su nuevo vehículo, y así poder usar la recopilación de datos que se obtendrán para los desarrollos tecnológicos que vendrán en el futuro, y cómo no, mostrar sus recientes productos en el presente.